Ya desde Guanajuato habíamos arreglado un nuevo Couchsurfing, esta vez en Zacatecas. Llegamos a la casa de David, un ecuatoriano que está haciendo un doctorado y comparte departamento junto con un canadiense y un estadounidense, ambos estudiantes también. La convivencia fue la mejor con ellos, pudimos practicar inglés y compartir visiones del mundo y de México. Aprovechando que ninguno de ellos es mexicano, es un poco más fácil hablar ciertas cosas.
En Zacatecas nos quedamos 5 días, pero en realidad nuestra idea era quedarnos 2 o 3. La ciudad no es gran cosa, es más cosmopolita que Guanajuato y San Miguel, y no tiene muchos museos interesantes (salvo uno de máscaras que es genial). La razón por la cual nos quedamos más de lo pensado es porque conocimos a una chica ecuatoriana que, sumada a nosotros dos y a dos de los chicos de nuestro departamento, planeamos alquilar un auto e irnos el viernes por la tarde al desierto y a un pueblo fantasma, un poco más al norte del país. Chequeamos el weather channel y todo piola, decía que haría un poquito más de frío pero estaría despejado. En los días de más que nos quedamos Zacatecas aprovechamos para visitar unas ruinas a unos cuarenta minutos de la ciudad, llamadas "La Quemada". Son unas ruinas muy particulares porque nunca se estudió bien a quienes pertenecieron. Es un tanto misterioso.
El frío seguía bien crudo por las noches, de día estaba lindo. El día anterior al viaje (pleno día soleado) hicimos compra de viveres y por la noche salimos con el grupo a un bar y a jugar al metegol, donde quedó demostrada claramente la superioridad latina ante la norteamericana.
Al despertarnos al otro día........
NIEVE.
Tormenta y nevada por toda la ciudad. Hacía 15 años que no nevaba en Zacatecas. Decidimos cambiar los planes, suspender el auto y dividirnos. Esa misma noche, después de 7 horas de omnibus, llegamos a Ciudad Valles, puerta de la llamada Huasteca Potosina.
El sábado 16 festejamos el cumple de Yami a pleno sol y cascadas en la selva potosina. El paisaje ya no era seco y árido, sino todo lo contrario: verde verde y verde. Pasamos el día sentados debajo del rayo del sol en un arroyo turquesa, sin poder creer que hacía 24hs la nieve nos tapaba. Luego de solucionar ciertos inconvenientes bancarios que estuvieron a punto de regresarnos apresuradamente al DF, nos mudamos a Xilitla, un pueblo muy pequeño y auténtico, construido en la cima de una montaña. Allí pasamos dos días mágicos, visitando el "Jardín Surrealista de Edward James", una construcción en el medio de la selva realizada por un millonario inglés, artista y coleccionista de artículos surrealistas, a principio del SXX. Él allí hizo construirse un castillo y llenó de senderos la selva. Senderos en forma de laberinto que desembocan en cascadas, saltos o diferentes construcciones surrealistas. Es realmente impresionante, vean fotos.
Finalmente regresamos a DF el pasado miércoles. Nos reacomodamos en la casa de Coyoacán y ya concretamos varias citas por trabajo. No podemos creer que ya hace un mes partimos desde BSAS, el futuro parece ser prometedor.






Qué bueno, veo que el horizonte se amplía y el viaje se convierte en una experiencia turística, humana y climática. Sigan disfrutando y contando.
ResponderEliminarBesos
Edu